Una planta de trituración de piedra de 100 tph es una opción popular para productores de agregados pequeños y medianos, contratistas de construcción de carreteras y inversores en canteras. Ofrece un equilibrio entre capacidad de producción, costo de inversión, espacio del sitio y flexibilidad operativa.
La configuración estándar generalmente comienza con un alimentador vibratorio. El alimentador envía piedra cruda de manera uniforme al triturador de mandíbulas primario y ayuda a reducir el impacto en la cámara de trituración. El triturador de mandíbulas rompe grandes rocas en piedras más pequeñas adecuadas para la trituración secundaria.
Para la etapa secundaria, la elección depende del material y la forma del producto final. Si el material crudo es caliza u otros materiales de piedra blanda media, un triturador de impacto puede producir una buena forma de partículas y se utiliza a menudo para la producción de agregados. Si el material crudo es granito, basalto, piedra de río u otros rocas duras, un triturador de cono es generalmente más adecuado porque ofrece una mejor resistencia al desgaste y un rendimiento estable.
Después de la trituración secundaria, el material ingresa a una criba vibratoria. La criba separa el agregado terminado en diferentes tamaños, como 0-5 mm, 5-10 mm, 10-20 mm y 20-30 mm. El material sobredimensionado puede regresar al triturador para un procesamiento adicional. Los transportadores de banda conectan cada máquina y mantienen continua la línea de producción.
Al comprar una planta de trituración de 100 tph, no se debe centrar solo en el modelo del triturador. El diseño del proceso completo es más importante. Si el alimentador es demasiado pequeño, el triturador no puede alcanzar su capacidad máxima. Si el área de la criba es demasiado pequeña, la clasificación del producto final será inestable. Si el ancho del transportador no coincide, puede ocurrir el bloqueo del material.
SDMAK puede diseñar soluciones de plantas de trituración de 100 tph estacionarias, modulares o móviles según las condiciones del sitio, el material crudo, el tamaño final del agregado y el presupuesto. Una línea configurada adecuadamente ayuda a reducir el tiempo de inactividad y a mejorar el retorno a la inversión a largo plazo.
